Noticias

Vea las novedades del mercado inmobiliario

¿Qué es el perfil del inversor?

perfil del inversor
perfil del inversor

PERFIL DEL INVERSOR

¿Qué es el perfil del inversor?

Cuando hablamos de perfil de un inversor, nos referimos al conjunto de rasgos y elementos, tanto personales como financieros, que determinan la manera en que  invertimos nuestro  dinero, nuestros ahorros.

De forma más clara, podemos definir el perfil del inversor  como la relación entre los rendimientos  que se esperan obtener de nuestra inversión y los riesgos que estamos dispuestos a asumir.Generalmente, riesgo y rendimiento están inversamente relacionados , el perfil de riesgo, nos ayuda a decidir qué riesgo se está dispuesto a asumir para una concreta rentabilidad esperada.

Con  las líneas siguientes, estimado lector, INPROAL Inmobiliaria, pretende  que podamos conocer nuestro tipo de perfil de inversor para que, ANTES de acudir al intermediario o asesor financiero,  tener muy clarito (o, al menos, con no muchas dudas) qué riesgos estaríamos dispuesto a asumir y qué rendimientos esperaremos obtener a la hora de tomar una decisión sobre invertir nuestros dinero y nuestros ahorros.

¿Cuales son los tipos o clases de perfil del inversor?

De este modo, podemos hablar de varias clases o tipos de inversor. El inversor puede considerarse a sí mismo MUY conservador, conservador, moderado, dinámico y, por último, arriesgado.

 PERFIL INVERSOR MUY CONSERVADOR:

¿Cual es su objetivo principal?

La protección y la estabilidad patrimonial, por lo tanto, esta clase  de perfil inversor muy conservador, SÓLO  admite una exposición mínima al riesgo.

¿Dónde, principalmente, invierte su dinero.?

En el mercado monetario, como por ejemplo, letras del tesoro, depósitos, bonos a corto plazo y otros activos sin exposición a bolsa ni riesgos similares. Por regla general, el perfil de inversor muy conservador   busca inversiones con probabilidad muy baja de obtener rentabilidad negativa.

A largo plazo, ¿Cual es la rentabilidad anual bruta esperada.? Es muy similar a la de las letras del tesoro.

PERFIL INVERSOR CONSERVADOR:

¿Cual es su objetivo principal?

La protección frente a la inflación y la estabilidad patrimonial, en su consecuencia, SÓLO  admite una exposición baja al riesgo.

¿Dónde, principalmente, invierte su dinero.?

En activos de renta fija. Normalmente, suele destinar en torno a un 15% de sus ahorros o dinero a bolsa y otros activos de riesgo similar.

A largo plazo, ¿Cual es la rentabilidad anual bruta esperada.?

Ligeramente se sitúa por encima de la de los Bonos del Estado a 10 años.

PERFIL INVERSOR MODERADO:

¿Cual es su objetivo principal? Equilibrio entre la estabilidad y el crecimiento patrimonial, por lo que admite una exposición intermedia al riesgo.

¿Dónde, principalmente, invierte su dinero.? En activos de renta fija. Normalmente, suele destinar en torno a un 35% de sus ahorros o dinero a bolsa y otros activos de riesgo similar. Da menos importancia a las oscilaciones de la rentabilidad a corto plazo; y sitúa su horizonte de inversión a largo plazo.

A largo plazo, ¿Cual es la rentabilidad anual bruta esperada.?  Moderadamente se sitúa por encima de la de los Bonos del Estado a 10 años.

PERFIL INVERSOR DINÁMICO:

¿Cual es su objetivo principal?

EL crecimiento patrimonial, por lo que tolera y admite una exposición significativa al riesgo.

¿Dónde, principalmente, invierte su dinero.?

Alrededor de un 60% del capital, suele estar invertido en bolsa y otros activos de riesgo similar.

Concede menos importancia a las oscilaciones de la rentabilidad a corto plazo; y sitúa su horizonte de inversión a largo plazo.Da menos importancia a las oscilaciones de la rentabilidad a corto plazo y sitúa su horizonte de inversión a largo plazo.

A largo plazo, ¿Cual es la rentabilidad anual bruta esperada.?

Claramente se sitúa por encima de la de los Bonos del Estado a 10 años.

PERFIL INVERSOR ARRIESGADO:

¿Cual es su objetivo principal?

Maximizar la rentabilidad para obtener un importante crecimiento patrimonial, por lo que admite una decidida exposición al riesgo.

¿Dónde, principalmente, invierte su dinero.?

Alrededor de un 90% del capital, suele estar invertido en bolsa y otros activos de riesgo similar

Está acostumbrado a las oscilaciones de la bolsa y sitúa su horizonte de inversión a  largo plazo.

A largo plazo, ¿Cual es la rentabilidad anual bruta esperada.?

Se ubica, significativamente, por encima de la de los Bonos del Estado a 10 años.

¿Por qué es tan importante conocer nuestro perfil de riesgo o inversor?

La determinación y el conocimiento de nuestro  propio perfil como inversor es un buen punto de partida para la toma de decisiones de inversión, puesto que nos ayudará a encontrar qué productos de inversión encajan con nuestras necesidades y preferencias.

De manera y forma que, si conocemos nuestro perfil, sabremos si una producto nos conviene o no. Herramienta útil puede ser realizar un cuestionario que nos permita conocer nuestro perfil de riesgo de inversor.
Al margen de lo explicado en líneas precedentes, estimado lector, el intermediario  osesor financiero que nos aconseje,  tiene la obligación de informarnos adecuadamente sobre las características y riesgos de los productos que vayamos a adquirir. Así pues, es imprescindible que entendamos  la información que la entidad o intermediario nos transmita y que seamos plenamente conscientes del nivel de riesgo que asumimos en cada producto que, en su caso, contratemos.
Asumir un  inadecuado riesgo,es decir, más elevado del que se derive de nuestras preferencias o perfil inversor, puede provocarnos  fuerte dolor de cabeza y más de un disgusto. Ojo,mucho ojo.

¿Cómo determinar nuestro perfil como inversor?

Para determinar nuestro perfil como inversor, debemos conocer las respuestas a las  preguntas siguientes:

¿Cuál es nuestro punto de partida?

Se trata de definir nuestra situación financiera actual:Por ejemplo, ingresos, gastos, deudas…

• ¿Cuáles son nuestras metas concretas?

Es, absolutamente, imprescindible determinar cuáles son nuestros objetivos financieros, de manara realista y concreta. Por ejemplo, «alcanzar la independencia financiera» puede ser un objetivo demasiado difuso y poco operativo. Sin embargo, «ahorrar 10.000 €, en 3 años, para hacer un curso de idiomas en el extranjero » sí es un objetivo concreto: incluimos, cuantía, plazo y finalidad.

• ¿De cuánto tiempo disponemos para alcanzar el objetivo?

Esta respuesta depende de la anterior y, nos ayudará, a determinar el tipo de productos que más nos interese.

• ¿Qué nivel de riesgo estamos dispuesto a asumir en el camino?

Esta cuestión tiene un componente objetivo,   como capacidad financiera (lo que nos podemos permitir perder) y también otro subjetivo, nuestros conocimientos financieros, nuestra forma de ser y cómo influye en nuestra tolerancia al riesgo.

• ¿Necesitamos asesoramiento?

Hoy por hoy, la operativa de los mercados en general y los productos de inversión en particular son cada vez más complejos y requieren de atención y seguimiento constantes, por lo que podría ser conveniente recurrir a la orientación y consejo de expertos y profesionales. En caso de que optemos por acudir a un profesional para que nos guíe y asesore  personalmente, será éste quien determine nuestro particular perfil de inversión.

¿Cómo encaja el riesgo financiero en nuestro perfil?

Importante es tener  muy claro que cada inversor debe reflexionar y meditar para estar seguro de que el riesgo que está asumiendo en sus inversiones, (hablamos de su dinero y de sus ahorros) es compatible no sólo con su particular situación financiera sino también con su disposición a aceptar pérdidas si éstas se producen.

Puede ocurrir,  perfectamente, que nuestra situación financiera no esté alineada con nuestra tolerancia personal al riesgo; por ejemplo, si nuestra capacidad financiera es buena pero no se deseamos asumir demasiadas pérdidas.
Obviamente, el inversor deberá ser especialmente prudente cuando su capacidad para asumir riesgos esté fuertemente limitada por su específica situación financiera, aunque se considere dispuesto a tolerar elevados niveles de riesgo.

No obstante lo dicho, tampoco deberíamos rechazarse un producto por el mero hecho de que implique algún riesgo, ya que tal vez sea recomendable en el marco de una cartera bien diversificada. De hecho, una cartera equilibrada normalmente incluirá productos con diferentes niveles de riesgo.

Consejos para recordar, si o si.

 Siempre tenemos que operar a través de entidades financieras, legales y autorizadas.

 La entidad deberá tener autorización del organismo competente y estar inscritas en sus registros.

Lo primero que nos ofrezcan, NO se compra.

Debemos consultar diferentes alternativas de inversión hasta que encontremos la que mejor se adapta a nuestras necesidades. Con ello tendremos el control de la operación y evitaremos sorpresas indeseadas y desagradables.

 En el proceso de inversión, debemos tener un papel activo.

El asesoramiento externo puede ser útil e incluso imprescindible,PERO la última palabra es nuestra. Exijamos a nuestro intermediario toda la información y todas las aclaraciones que necesitemos para estar plenamente convencido de la decisión que adoptamos es la correcta para nuestros intereses.

OJO. Recordar siempre, siempre, que si las cosas van mal, seremos nosotros quien suframos las consecuencias.

 En productos que NO entendemos, NO invertimos.

En estos casos, no podremos valorar correctamente las características y riesgos del producto y, por tanto, no sabremos si es o no adecuado.

 Tomar decisiones con calma.Tranquilidad.

Es mejor perder una oportunidad que perder nuestros ahorros, nuestro dinero. Hay que desconfiar  de quien nos hable de oportunidades únicas y, recordar, que rentabilidad y riesgo son dos conceptos que siempre van unidos: no existen productos que ofrezcan una elevada rentabilidad sin asumir también un alto riesgo.

 No nos dejemos, nunca, deslumbrar por productos sofisticados.

Regla de oro: lo sencillo es mejor que lo complejo.

 No nos dejemos llevar por los movimientos del mercado.Seamos disciplinados.

Estar bien  informado y  no hacer mucho caso a los rumores ni a quienes presuman de lograr resultados extraordinarios. Hay que observar distintas fuentes de información hasta que identifiquemos aquellas que nos merezcan más confianza.

 Solicitar POR ESCRITO  y consultar con detalle la información oficial de los productos antes de contratarlos.

No basemos nuestras decisiones sólo en la información publicitaria y, mucho menos, en la información verbal. Hagamos todas las preguntas que necesitemos para comprender bien las ventajas e inconvenientes de cada alternativa.

 Comparar las tarifas y comisiones de cada entidad.

Los costes operativos afectan a la rentabilidad final de nuestra inversión, por lo que conviene tenerlos en cuenta a la hora de elegir un intermediario.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Traducir »